Diseño básico de la interfaz gráfica del sitio web
Este artículo tiene como objetivo servir de guía
básica al momento de crear o modificar una interfaz de usuario,
especialmente, interfaces gráficas para sitios web, para lo cual debemos
recordar siempre que, para que una interfaz de gráfica cumpla con sus
funciones eficiente y consistentemente, debe responder rápida e
intuitivamente a las exigencias de sus usuarios, sin olvidar con esto
los aspectos gráficos de la misma.
Veamos entonces los siguientes puntos:
La experiencia de usuario: Antes de comenzar la tarea debemos preguntarnos detalladamente
cuáles serán los objetivos de nuestro nuevo diseño de interfaz,
identificando que características queremos conservar, cuáles eliminar, y
cuáles corregir en el actual diseño, en función a parámetros estéticos,
funcionales, comerciales, etc.
El diseño sencillo: Una vez identificados los parámetros mencionados más arriba,
entendamos que el replanteo del diseño de interfaz de un sitio debe
responder a características funcionales, lo que implica, además de los
objetivos, conocer la información que será publicada en el mismo a fin
de mejorar las estructuras de enlaces, íconos, barras de menú, y demás
elementos de navegación que contendrá nuestra página. Para esto, debe
considerarse la construcción de un esquema previo conteniendo los
elementos y características absoluta y fundamentalmente necesarias.
Diseño familiar para el usuario: Excepto que se quiera buscar un impacto directo en tal sentido,
ofrecerle al usuario la sensación de haber usado antes la nueva
interfaz, o una sensación de comodidad y familiaridad con la misma
facilita. facilitando su permanencia y retorno a nuestro
sitio gracias a una experiencia de usuario positiva, evitándole grandes
curvas de aprendizaje de uso con la misma. Nuestro diseño debe
comportarse de forma intuitiva y predecible para cumplir cabalmente con
los criterios de usabilidad.
Colores, íconos y etiquetas: Si bien los íconos y colores deberían responder a cuestiones
semióticas en una interfaz gráfica bien desarrollada, no debemos asumir
que el usuario entenderá el significado de éstos, a menos que se trate
de códigos universalmente utilizados y conocidos, entendiendo como
“universalmente”, por lo menos, al universo conformado por el público
objetivo del sitio con el que estemos trabajando. La introducción de
nuevos colores o imágenes con significados específicos pueden resultar
confusos para el usuario sin el uso de etiquetas que apoyen estos
significados.
Jerarquías visuales y formales: Todo nuevo diseño de una interfaz gráfica conlleva un análisis de
jerarquías visuales, las que determinarán en gran parte la estructura
gráfica de nuestro trabajo, en función de las cuales planificaremos y
estructuraremos las diferentes páginas y secciones de nuestro sitio con
el fin de mejorar la experiencia de usuario, facilitando el uso y
accesibilidad a los datos de nuestro sitio; en éste último caso a
través, por ejemplo, del uso correcto de etiquetas en nuestros códigos
(web semántica). Visualmente, cualquier cambio en el color,
iconografías, disposición de los elementos, etc. deben responder a una
necesidad previamente analizada.
La consistencia en el diseño: Basados en cada uno de los puntos arriba mencionados, y varios más
no incluidos en este artículo, debemos mantener la consistencia en el
diseño de todo nuestro sitio (o cualquier otro diseño que implique el
desarrollo de una interfaz de usuario), lo que le permitirá a nuestros
visitantes un uso fácil e intuitivo que le permita centrarse en su
propósito, sin distraerse en en nuestro trabajo, el cual no debe
interferir con la experiencia de usuario. Los colores, barras de
navegación, botones y otros enlaces, la disposición de los datos y demás
elementos de nuestra UI deben permanecer constantes y coherentes con la
función que se ha dado a cada uno, y si cambian, como dijimos en el
punto anterior, debe tratarse de cambios que respondan a condiciones
precisas que así lo requieran.
Gráficamente atractivo: Aunque el aspecto gráfico de un sitio, y de toda interfaz gráfica,
debe responder a cuestiones funcionales, no significa que este aspecto
deba descuidarse en ningún sentido, ya que no solo formará parte sino que, en la mayoría de los casos será parte fundamental, al
primera, de su conjuntos de experiencias con nuestro diseño.
Conclusiones finales: Cada caso tendrá una solución diferente y específica para la cual no
existen reglas fijas ni sencillas necesariamente, sino que, además, en
cada caso unas soluciones pueden interferir con otras, en cuyo caso la
experiencia personal (o del equipo de trabajo) conjuntamente con
evaluaciones junto a usuarios reales nos ayudarán a resolver esos
conflictos. Una vez resueltos los problemas funcionales entran en marcha
los factores estéticos de nuestro diseño (diseño gráfico), los cuales
no deben ser descuidados en ningún sentido ya que serán los apoyos
visuales que tendremos para mejorar la experiencia de quienes visiten,
en este caso, nuestro sitio web.